Mitos y Estrategias Cripto: Domina el Trading de Verano en 2025
Para Principiantes

¿Cuando sube el sol del verano, baja la criptomoneda?
Todo trader con experiencia ha escuchado el cliché: el verano es temporada baja. Los mercados se enfrían, el volumen se seca y la volatilidad queda en pausa mientras los inversores cambian sus pantallas por cócteles en la playa. En las finanzas tradicionales, esto puede tener algo de cierto. Pero ¿en cripto? Nunca ha sido tan simple — y menos ahora.
La verdad es que el verano en el mercado cripto no es un bloque homogéneo. Algunos años, Bitcoin cae en julio como reloj. Otros, las altcoins repuntan mientras el resto del mercado duerme. La narrativa del “letargo de verano” es parte mito, parte patrón y parte profecía autocumplida. Lo interesante es que estos meses a menudo revelan más de lo que ocultan — especialmente sobre la psicología del mercado, el comportamiento de los traders y hacia dónde fluye el capital en silencio.
En 2025, el panorama es diferente. Estamos después del halving, inmersos en la era de los ETFs, y en un ciclo donde los factores macroeconómicos dictan cada cambio de humor del mercado. Con la liquidez más ajustada y una narrativa regulatoria que cambia más rápido que un chat de Telegram, el verano podría no ser una pausa — sino una oportunidad.
El mito estacional de Wall Street — “Vende en mayo y aléjate”
“Sell in May and go away” — un viejo dicho de Wall Street basado en ciclos bursátiles. La idea es simple: sal del mercado antes del verano, evita el bajo volumen, y vuelve en otoño cuando regrese el impulso. En TradFi, es parte datos y parte superstición. Pero en cripto, esa frase se ha repetido sin contexto durante años.
Vamos a dejar algo claro: las criptomonedas no siguen el mismo calendario. El mercado no cierra a las 4 p.m., no descansa los fines de semana y no espera al Día del Trabajo para despertar. Intentar aplicar la estacionalidad bursátil a un mercado global 24/7 es como usar un reloj solar para medir el hash rate.
Y aun así, el mito persiste — porque a veces ha funcionado.
En 2018, mayo marcó el inicio de una sangría que no paró hasta diciembre. En 2021, BTC tocó techo en abril, se desplomó en mayo y no se recuperó hasta el cuarto trimestre. En esos casos, quienes vendieron en mayo evitaron grandes pérdidas. Pero en 2020, el “DeFi summer” convirtió el tercer trimestre en uno de los periodos de mayor crecimiento en la historia cripto. En 2023, las rotaciones de altcoins en junio–agosto ofrecieron multiplicaciones de 2–3x en muchas midcaps.
¿La lección? No se trata del patrón. Se trata del contexto. Vender en mayo solo tiene sentido si tus activos van a rendir por debajo. Quedarte en el mercado solo vale la pena si estás alineado con los flujos de capital silencioso.
En resumen: no sigas eslóganes sin pensar. Las criptomonedas no respetan el calendario de TradFi, y el verano no significa necesariamente caída. De hecho, las verdaderas oportunidades suelen aparecer cuando los demás se desconectan.
Patrones históricos — Un vistazo a los datos
Pese al mito del letargo, los datos muestran algo más matizado. De 2017 a 2023, Bitcoin tuvo veranos negativos en tres años (2018, 2021, 2022), pero también buenos rendimientos en otros (2019, 2020). El retorno promedio fue ligeramente negativo, pero afectado por caídas puntuales — no por una tendencia constante. Conclusión: si solo te guías por la estacionalidad, te estás perdiendo el contexto.
ETH muestra un patrón similar, aunque con más explosiones de correlación con otras altcoins. El verano es una prueba de estrés para los Layer 1 y sus ecosistemas. Cuando la liquidez escasea, las narrativas o colapsan o se fortalecen. Tokens como LINK, MATIC y SOL han tenido repuntes fuertes a mitad del verano… o desaparecido hasta el cuarto trimestre.
Recuerda también el verano DeFi de 2020 — un ejemplo clásico de contradicción estacional. Mientras el mundo TradFi dormía por fatiga pandémica, el cripto se aceleró: yield farming, TVL en alza, y los cimientos del DeFi moderno. No fue un verano tranquilo — fue un punto de inflexión generacional.
También está el caso de Axie Infinity (AXS) en verano de 2021. Mientras el mercado general estaba estancado, GameFi rompió la barrera del ruido. AXS pasó de ~$3 en junio a más de $70 en agosto, llevando el play-to-earn al mainstream.
En contraste, verano de 2022. Se esperaba que Optimism (OP) explotara con el hype L2. Pero aunque lanzó y subió brevemente, fue arrastrado por el contexto macro y la presión de ventas tras el airdrop. Otra lección: un buen lanzamiento no sirve si el mercado no está listo para asumir riesgo narrativo.
Otros patrones comunes:
Dominancia de stablecoins sube a inicios del verano, por reducción de riesgo.
La correlación altcoin–BTC tiende a debilitarse, permitiendo que algunas midcaps se independicen.
El volumen baja, pero eso no significa inactividad — solo acumulación más silenciosa.
En resumen, la historia no se repite siempre, pero rima con la volatilidad. Y el verano, a pesar de su reputación, suele premiar a quienes se mantienen alerta cuando los demás se desconectan.
¿Altseason en verano: realidad o trampa?
Cada tanto, Crypto Twitter revive la profecía: “¡Se viene el altseason!”. Y en verano, ese grito se amplifica. Pero la verdad es que la mayoría de estos “altseasons” son trampas, no tendencias.
¿Por qué? Porque un verdadero altseason requiere tres cosas: narrativa sostenida, rotación de capital y atención. Y el verano suele carecer de al menos dos.
Los pumps de altcoins en junio-agosto suelen ser aislados — uno o dos sectores corren por 2–3 semanas y luego caen aún más rápido. Generalmente es un derrame especulativo desde las monedas grandes, no crecimiento orgánico. El ciclo típico: BTC sube → ETH sube → las alts reciben migajas… y luego viene el dump.
Peor aún, los traders minoristas suelen entrar tarde. Venden las grandes después del movimiento, compran altcoins en el pico y quedan atrapados en la corrección.
Sí ha habido altseasons legítimos en verano (DeFi 2020, partes de 2021), pero venían respaldados por cambios reales: mejoras en tokenomics, utilidad clara o grandes inyecciones de liquidez.
Entonces, ¿qué hacer?
Observa el volumen real, no solo el precio.
Sigue el crecimiento de wallets y la actividad de desarrollo, no los memes.
Prepárate para rotar rápido — los rallies veraniegos no duran.
Si realmente hay altseason, los datos lo dirán — no los influencers.
Verano 2025 — ¿Qué cambia esta vez?
Este no es otro verano cualquiera. 2025 llega con anomalías macro únicas, y ya están afectando al cripto — te des cuenta o no.
Primero, el halving de Bitcoin aún resuena. Aunque el evento fue meses atrás, la historia dice que la verdadera reacción del mercado viene después del hype. Si se repite el patrón, a finales del segundo trimestre y el tercero podríamos ver rotación hacia infraestructura, L2 y tokens con rendimiento — no por moda, sino por eficiencia de capital.
Luego está la locura por la IA. Las acciones tech aún suben, y eso se filtra a cripto: cómputo descentralizado, almacenamiento, marketplaces de GPU. Proyectos como Render (RNDR), Akash (AKT) y Bittensor (TAO) ya no son solo tech — ahora tienen un revalúo macro.
En regulación, Asia avanza: Hong Kong, Singapur, y Emiratos Árabes están promoviendo marcos pro-cripto. Mientras tanto, EE. UU. sigue estancado — y en año electoral. Esto está creando un “cripto mundo a dos velocidades”.
Y no olvidemos el endurecimiento de la liquidez. Con tasas altas, los rendimientos de stablecoins y staking se ven menos atractivos frente a los mercados tradicionales ofreciendo 4–5% con menos volatilidad. Esto obliga a que el capital rote con más cuidado.
Entonces, ¿qué cambia en 2025? Todo. Los jugadores, el dinero, las narrativas — y la geografía. El verano ya no es una pausa. Es una prueba de fuego. Quienes lo traten como fase de posicionamiento, podrían liderar en invierno.
Estrategias que sí funcionan en el verano 2025
Olvida los consejos reciclados. No se trata de “hodlear más fuerte” ni de “comprar la caída porque sí”. En 2025 ganan quienes se adaptan a narrativas fragmentadas, flujos globales de capital y zonas de riesgo asimétrico.
¿Qué tiene sentido este año?
No persigas el hype. En verano, manda la rotación, no la emoción. Busca acumulaciones silenciosas, crecimiento lento pero real.
Respeta la liquidez. Mercados con poco volumen castigan la confianza excesiva. Usa posiciones pequeñas y evita tokens con libros de órdenes delgados.
Enfócate en utilidad. Las memecoins pueden subir brevemente, pero en Q3 dominan los proyectos con fundamentos reales.
Rebalancea tu cartera. Si el mercado se enfría, tú no tienes que hacerlo. Revisa tus posiciones, fortalece tu estrategia.
Sigue a las wallets, no los titulares. Si esperas un tuit para moverte, ya es tarde. Usa herramientas como Arkham, Nansen o DeBank para rastrear capital en cadena.
Qué NO hacer este verano
No pierdas dinero por operar en zonas muertas. Evita:
Hacer scalping en gráficos sin volumen solo por estar “activo”.
Sobreoperar rangos laterales.
Ignorar los impuestos de ganancias de capital.
Aumentar tu posición solo porque “no pasa nada”.
El verano no es para probar que aún estás grindando. Es para conservar energía y atacar cuando el momento sea el correcto.
Reflexión final: No se trata de la temporada, se trata del contexto
El peor error que puedes cometer este verano es operar por calendario, no por estructura.
A cripto no le importa si es julio o enero. Le importan la liquidez, la narrativa y el sentimiento. Y suele castigar a quienes se desconectan… y premiar a quienes se preparan en silencio.
Sí, puede ser una temporada más lenta. Pero eso es una oportunidad. Menos ruido = mejores señales.
Los capitales inteligentes no se toman 3 meses de vacaciones. Solo rotan con más estrategia.
Así que olvida los memes. Deja de esperar a que el próximo bull run aparezca en tu feed — cuando eso pase, el smart money ya se habrá ido.
Si quieres ganar el Q4, debes construir tu ventaja en Q3 — con intención, constancia y visión clara.
Porque en cripto, el timing importa. Pero el setup lo es todo.
